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PEREZA: Falta de ganas de trabajar, o de hacer cosas, propia de la persona perezosa.

Tengo que admitirlo, la pereza es mi mayor enemigo. ¿Por qué nos distraemos con tanta facilidad? ¿tú también sientes que en ocasiones se te va el tiempo sin saber exactamente en qué?

No podemos negar que todos (alguno más que otros) en algún momento del día sentimos esa pereza que nos consume y no nos deja avanzar, queremos ponernos a realizar las tareas, pero nuestra cabeza nos dice “¡ufff que pereza!”, “mejor lo hago mañana”, “miro el teléfono dos minutos y lo hago”, lo pospones y lo pospones y cuando te quieres dar cuenta se han pasado las horas, ya es de noche y un día más la pereza te ha consumido y no has avanzado.

¿Por qué nos pasa esto?

Cuando tenemos que realizar una tarea que requiere esfuerzo, que es compleja, tediosa o simplemente que no nos guste, nuestro cerebro intenta ahorrarnos ese esfuerzo y gasto de energía, concentrando tu atención en cosas fáciles de hacer, que te gusten y que te aporten satisfacción de manera inmediata, o simplemente tu mente no está predispuesta positivamente para dar paso a la acción.

¿Y cuáles son las excusas y autosabotajes más comunes con las que sucumbimos a la pereza? Te voy a dar 5 de las más comunes:

“Mejor lo dejo para luego/mañana que ahora no me apetece”
Esta excusa es una de mis favoritas y más usadas, sinceramente no sé a quién intentamos engañar… ¿en serio creemos que luego o mañana vamos a tener más ganas? jajajaja ¡¡ni de coña!! Mañana tendremos de nuevo la misma excusa porque… ¿si no nos apetece hacerla hoy que va a cambiar para que mañana si nos apetezca?

“NO es importante”
Tendemos a posponer las cosas porque pensamos que no son lo suficientemente importantes como para sacarnos de lo que estemos haciendo y ponernos a ello. Quizás tenemos que pararnos a pensar qué cosas son realmente importantes o no, y en caso de que realmente no sea tan importante, si hay que hacerlo igualmente… ¿será por algo no? ¡mejor cuanto antes nos lo quitemos de encima!

“Después, primero voy a hacer…”
No nos apetece hacer las tareas más complicadas e incómodas y no nos entra en la cabeza que deberíamos de hacerlas ahora mismo, por lo que buscamos la mínima excusa para posponerlo.

“No tengo tiempo en este momento”
La excusa “sin tiempo” a menudo se vuelve un hábito horrible para terminar siempre posponiendo cosas importantes, ya que siempre tendremos algo que hacer. Nuestro subconsciente utiliza esta excusa con la secreta esperanza de que lo que tenemos que hacer desaparezca, pero siento decirte que las cosas no desaparecen por arte de magia y que al final la falta de tiempo no es más que eso, simplemente una excusa.

“No es un buen momento”
En ocasiones realmente no es un buen momento, no lo es si quieres hacer una barbacoa con la familia al aire libre a -3 grados. Pero la mayoría de las veces esto no es más que una excusa. Probablemente nunca sea un buen momento, pero antes o después tenemos que dar el paso y ponernos a ello, ¿no?

Pero no podemos dejar que la pereza nos gane la batalla, ya que al final, esa pereza se come nuestra vida, nuestro tiempo y con ello nuestros sueños. Por eso mismo, te voy a dar un método que a mí me funciona muy bien.

Lo primero tienes que identificar el momento en el que estás aplazando o a punto de aplazar la tarea que tienes que hacer, para que cuando la identifiques salte una alarma en tu cabeza que te diga “¡che! que ya la estás liando ¡¡¡ESPABILA!!!”

Una vez que hayas identificado el momento y te haya saltado la alarma, necesitas buscar una acción que termine con tu distracción, como, por ejemplo:

• Si estás tirado en la cama o el sofá LEVÁNTATE
• Si estas con el móvil DÉJALO
• Si estás viendo la tele APÁGALA
• Si estás leyendo una revista CIÉRRALA

Utiliza tu fuerza de voluntad para llevar a cabo esa acción y la inercia empezará a activarse en favor de la tarea que tienes que hacer.

Y por último si aún ves que con esto te cuesta engañar a tu cerebro para quitar la presión y hacer lo más fácil posible empezar la tarea, prueba con el método japonés Kaizen.

“Kaizen” se compone de dos palabras: “kai” que significa “cambio” y “Zen, “beneficioso” lo cual en conjunto significa “mejora continua”. La esencia de este método está en ejecutar dicha tarea solo durante un minuto a poder ser todos los días a la misma hora. Un minuto es muy poco tiempo y eso quiere decir que cualquiera puede hacerlo y que la pereza no se interpondrá en tu camino. Si tienes que fregar los platos, piensa “¡venga va! ¡solo un minuto!”, y cuando empiezas a hacerlo ya no paras, ya que si parases entonces te sentirías culpable.

Al realizar la acción y empezar con la tarea paso a paso es más fácil y a nuestro cerebro le cuesta menos, de esta forma, somos nosotros quienes le ganamos la batalla a la pereza y con ello podemos conseguir cualquier cosa que nos propongamos.

Y tú, ¿qué excusa te pones para sucumbir a la pereza? ¿tienes algún otro método para combatirla? Escribe un comentario y ¡cuéntanoslo!

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